Nos presentábamos a la primera jornada de liga no con muy buenas sensaciones en las pruebas de pre- temporada, pero con la certeza de que nuestro equipo iba a dar el máximo para poder competir y disfrutar en esta primera jornada.

El inicio del partido fue de respeto por ambos equipos, donde en nuestro caso, teníamos la idea clara de mantener el balón en nuestra posesión e intentar ser dueños del balón. Así fue y con el balón en nuestros pies generamos las primeras ocasiones del partido, donde la figura de nuestros bandas les generaban daño a las espaldas de sus laterales. En una de ellas en el minuto 9, tras una gran arrancada de Diego Almellones al espacio y un buen trabajo de espaldas de Salva García, se plantó solo ante el portero para poder convertir de manera perfecta dentro de las mallas.

A raíz del gol, perdimos el control del balón en los siguientes minutos y es ahí donde sufrimos. Nos generaba bastante peligro el desplazamiento en largo que tenía su portero, jugando con su delantero centro, donde su gran corpulencia, nos generaba dificultades a la hora de la marca. Tras algunos ajustes defensivos el equipo supo debilitar esa herramienta del equipo rival. Antes de llegar al final de la primera parte tuvimos ocasiones para poder meter el segundo gol, pero la gran actuación del portero de Alfafar hizo que no fuera así.

Tras el descanso, el equipo supo tener la tranquilidad necesaria para tener la posesión del balón y que no nos generaran peligro, con la clara intención por parte nuestra de intentar meter un segundo gol que nos hiciera vivir con más tranquilidad el final del encuentro. De nuestras botas, tuvimos la gran oportunidad de la segunda parte, pero el disparo de Diego Almellones acabó en el lateral de la red. El equipo sabía que defender en zona 0 nos perjudicaría y se optó por una presión en zona 2, ya que era nuestra mejor manera de defender. La Recuperación tras pérdida del equipo fue fantástica, y en este caso, no puedo nombrar a un solo jugador, fue un trabajo EXCEPCIONAL por parte de todos.

En los minutos finales, el cansancio y la lluvia que cayó sobre el césped hizo que el equipo rival tuviera alguna ocasión más clara, sobre todo a balón parado. Pero la gran actuación de nuestro portero Pepe Salom y la fortaleza del bloque hicieron que no surgiera efecto sus ocasiones y pudiéramos llevarnos la victoria.

La victoria fue un hermoso regalo, pero la mayor victoria fue ver a nuestro Infantil A luchar dentro de la cancha, saber cómo jugar en cada momento y sobretodo ver a los jugadores con una enorme sonrisa. En el feedback final recalcó esto último: «chicos, hoy hemos ganado, sí. Me alegro veros esa sonrisa en la cara, pero me gustaría que mantuviéramos tal sonrisa aunque el resultado haya sido otro. Porque al final nos tenemos que quedar con el enorme esfuerzo del equipo y otro día con el mismo esfuerzo igual no hay victoria. Enhorabuena campeones!»