FALTARON PIERNAS, SOBRÓ CONFIANZA

El juvenil C cayó derrotado en la primera jornada de liga en el partido disputado ante la UD Alzira en un partido en el que tuvo la victoria en su mano hasta el último suspiro y en el que la actuación arbitral, fue determinante.

Comenzó el partido en el campo de Venecia, con nuestro equipo demasiado confiado, dado el resultado obtenido la semana anterior ante el mismo rival en el último amistoso de pretemporada, con la diferencia tangible de que contaban con las bajas de Almunia, Vicent y Zambrano que por diversos motivos no pudieron formar parte de la convocatoria.

En los primeros compases del encuentro ya podía observarse que los jugadores de la UD Alzira jugaban con ganas de revancha por lo acontecido siete días antes, si bien ninguno de los dos equipos lograba hacerse con el control del partido, hasta que en el minuto 8 del encuentro, cuando en una jugada en el lateral del área, sin aparente peligro, un jugador de la UD Alzira arrebató el balón en la línea de fondo a Hector, que cayó lesionado de la rodilla en dicha jugada teniendo que ser sustituido por Borja Vayá, para dar un pase al punto de penalti, donde un compañero remató a placer ante Àlex, que nada pudo hacer.

A partir de dicho momento, desaparecieron todos los balones del campo y las perdidas de tiempo por parte de los locales se hicieron constantes, sin que la colegiado del encuentro hiciese nada por evitarlo.

Los jugadores del juvenil C no lograban encontrar su fútbol, no obstante dispusieron de diversas ocasiones para empatar el partido en los pies de Prades y Salom, hasta que en el minuto 33 mediante una jugada de Prades, en la que burló a 3 rivales pegado a la línea de fondo, este entregó el balón a Ivan para que marcase a placer, dando alas al equipo que 5 minutos después, a la salida de un corner, perfectamente botado por Salom y Monros, fue cabeceado por Manel al fondo de las mallas entrando desde atrás al segundo palo, tanto que incomprensiblemente fue anulado por la colegiada, por fuera de juego inexistente. Poco más de sí dio la primera parte del encuentro, llegándose al descanso con el marcador de 1 a 1.

El segundo período comenzó con la lesión de Monrós, que tuvo que ser sustituido por Carlitos en el minuto 47, dejando al cuerpo técnico con una sola pausa para realizar más sustituciones, dado que así lo dispone la nueva normativa, que no beneficia a nadie.

Siguió el encuentro sin el control de ninguno de los dos equipos, si bien los jugadores de la UD Alzira lograban hacerse con el control del centro del campo por momentos, y así en el minuto 72 tras el despeje de un saque de esquina por parte de la defensa visitante, un jugador local empaló el balón que tras rebotar en 2 jugadores acabaría colándose en la portería defendida por Àlex. Tras este mazazo los visitantes se rehicieron a base de tesón y ganas y tras una brillante conducción de Manel, Ivan culminaría su doblete devolviendo el empate al marcador en el minuto 76.

A partir de este momento el juvenil C, prácticamente monopolizó las ocasiones, salvo contadas ocasiones a la contra por parte de la UD Alzira, que fueron bien repelidas por la defensa y dos buenas intervenciones de Àlex en sendos uno contra uno.

Nuestros jugadores llegaron al minuto 90 volcados en ataque a por la victoria, aunque ya exhaustos, llegando algunos a pedir el cambio, evento que no se pudo producir por la injusta nueva normativa y fue así cuando en el minuto 96, tras un despeje de la defensa de la UD ALZIRA que recibió un compañero en posición dudosa, cuando se produjo el gol que desequilibraría la balanza en favor de los locales, que se cobraron así su vénganla, dado el énfasis con el que el portero suplente celebró el gol de sus compañeros en el banquillo visitante.

 

Concluía así el primer encuentro de la temporada, con derrota para nuestro juvenil C, que entre el confinamiento que tuvieron que hacer sus jugadores y los días festivos en los que las instalaciones estaban cerradas, únicamente había podido realizar 7 entrenamientos en todo el mes de septiembre, con la consiguiente falta de forma física que ello implica, el equipo se marchaba cabizbajo y triste, pues el golpe fue excesivamente duro para lo visto en el campo. En palabras del capitán Carlos Salom, los principales culpables de la derrota, son los propios jugadores, que no hicieron las cosas como las tenían que hacer y matizaba que esto acaba de empezar y que trabajando como lo están haciendo, mejorando determinadas actitudes, el equipo funcionará y se evitarán accidentes como el de este partido.

El equipo se marchó cabizbajo, pero convencido de revertir esta situación a partir de la próxima jornada en la que se enfrentará al CD Xativa Promeses A, en el encuentro que se habrá de disputar en el Camp dels Quatre Camins.