LLUVIA DE GOLES

Generamos un contexto de partido de continua ida y vuelta, en el que el intercambio de golpes fue espectacular para el espectador neutral, pero, de infarto para los aficionados. Al final, un inexistente penalti desequilibró la balanza crudamente.

Se visualizaba en la cara de cada uno de nuestros jugadores la batalla épica que se avecinaba. La idea de juego, el dibujo y las zonas donde llevarlo a cabo para poner en jaque al líder e igualar el encuentro, incluso superarlo, estaban claras y así se llevaron a cabo desde el pitido inicial.

Los visitantes se veían obligados a desprenderse del balón en largo, imposibilitada la posibilidad de salir en corto con juego canalizado por nuestra asfixiante presión, por otra parte, ellos mimetizaban lo mismo en nuestra salida de balón, convirtiéndose en un partido de ida y vuelta sin control alguno. Nadie era capaz de bajar el esférico en la medular, sólo en zonas de tres cuartos donde se generaba peligro constante en ambos campos.

Fruto de un balón que prolonga Prades en esa zona a la espalda del lateral para Pallarés, es recibido con un control orientado hacia dentro por éste y finalizado cruzado por arriba de muy bella factura, para adelantarnos en el marcador a los 20 minutos.

Poco nos duraría la alegría, pues en 3 minutos con una genialidad de desborde de su extremo izquierdo para entregar raso atrás acabó en chut potente que suponía el empate. El equipo no decaía, y seguía el partido abierto trabajando con la misma intensidad inicial. El partido con más ritmo que hemos jugado, tanto por nosotros como por los rivales, todos volaban como aviones corriendo y luchando cada balón. Gran sensación de equipos trabajados y unidad en ambas escuadras.

Antes del descanso, en una jugada aislada, los de la capital consiguieron el segundo, que nos cayó como un jarro de agua fría que nos desanimaba bastante.

En la pausa intermedia, se habló de salir a continuar agitando el partido, asumiendo riesgos en defensa para poder continuar atacando agresiva y continuadamente en busca de voltear el resultado.

Salimos con esa idea, y después de dos ataques nuestros, el Salgui se encontró un balón suelto que bombearon al segundo palo para que rematasen a placer y que los locales bajásemos los brazos.

Era momento de reaccionar, de mostrar de qué pasta estamos hechos, y no pasaron ni dos minutos, cuando provocamos un penalti que Luis magistralmente pone en el camino de la cabeza de Héctor que abre bien los ojos para asegurar dentro de la portería y meternos en el partido. Se necesitan piernas frescas, y tenemos 4 compañeros ansiosos preparándose para entrar a darlo todo, el ritmo del partido es alto y difícil de decidir a quienes sustituir, pues con Prades y Pablo Ramón a una amarilla de perderse el siguiente encuentro, decidimos resguardarlos dando entrada a Ayman y Toni que pronto se meten en partido, siendo Ayman el que prolonga un balón para Pallarés, para que de nuevo encare y esta vez defina con pierna derecha el empate a 3 para locura de la afición.

Tras el empate, procedemos a frenarla respuesta de los visitantes con la sustitución de Iván para que entre Peris fresco a buscar el 1×1 por esa banda.

Nos quedaba una pieza fresca en el banquillo, nuestro Alfonso, y la difícil decisión de encontrar al jugador más cansado, sin precipitarnos por si alguien se hacía daño, y cuando le damos entrada por Hugo, empiezan a aparecer rampas en gemelos a varios compañeros sin sustitución posible. Mucho desgaste para poder brindar un futbol total, ofensivo, y de ganas de ganar. En un balón en profundidad por banda, el ahora máximo goleador de la liga eleva con mucha clase por encima de Muñoz a su salida, marcando el cuarto gol después de tanto esfuerzo y con el equipo tieso.

Pero, no. Señores, señoras, esto es el Juvenil A de La U. D. Carcaixent. No se rinde nunca. Y sacando piernas de donde ya no quedaba músculo, donde el lactato no daba para correr, se atacó sin cesar, con mucha ayuda de los que entraron frescos que se multiplicaban en tareas y los que aún se podían mover, se consiguió meter un balón al área para que Pallarés se la quede, la duerma dentro hasta que le dan el leñazo por detrás que se escuchó fuera del campo y penalti. Pena máxima que él mismo se responsabilizó de lanzar con un trallazo inapelable para redondear su hattrick y ayudar al equipo a empatar por cuarta vez el partido.

Cuando ya parecía claro y justo el empate, un balón largo por banda izquierda es conducido por el extremo del Salgui, a lo que Garrido con tacle perfecto abajo en el que roba balón limpio y en ningún momento toca nada que no sea el esférico, es castigado por el colegiado, que no dejó de ser protagonista durante todo el encuentro, con penalti. Penalti que lanzaron fuerte y a un lado para matar el partido.

Todo el trabajo de la semana, todo el esfuerzo del partido, todo puesto en el asador para mostrar que somos mejores que los mejores, y un juez que no le da valor a la situación en la que solo se puede pitar un penalti si es clarísimo, decide echarlo todo por el suelo, riéndose de nuestro escudo para la impotencia local.

Aún con ello, el rival sufrió una doble amonestación, y les embotellamos en su área hasta el final, tratando de puntuar a la épica.

Muy orgullosos de lo vivo que está este equipo, de su carácter, y su unión. Continuaremos trabajando para continuar creciendo.

Agradecer la gran y desinteresada aportación de Ana Roselló, grabando nuestros goles para análisis de los técnicos y recuerdo de los protagonistas.

Titulares:

Marc Muñoz, (C) Alberto Garrido, Manel Canet, Héctor Máñez, Hugo Hernández, Javi Hernández, Pablo Ramón, Luis Torres, Rubén Pallarés, Iván Tormos, y Pablo Prades.

Suplentes:

Alfonso Prats, Toni Bataller, Marc Peris, Ayman Arguigue.

Sustituciones:

52′ Toni por Pablo Ramón

52′ Ayman por Prades

62′ Peris por Iván

68′ Alfonso por Hugo