LLUVIA DE GOLES 

Apetecía reencontrarse con viejos conocidos, y el equipo ha estado a un nivel excelso con y sin balón. En un terreno rápido en el que no se podía tener el control, pero la confianza en el trabajo intacta.

Día lluvioso en el Municipal de Alberic, que se puede decir que tiene la mejor calidad de césped sobre su superficie, y con una gran entrada de público con ganas de animar que motivaban las ganas de jugar a fútbol.

Nos encontrábamos parejos en la clasificación a un sólo punto por encima de los locales a falta de dos jornadas y la vuelta entera. Mucho por disputar, pero, ya ningún equipo quiere ceder puntos en la que está siendo una liga ajustadísima. Además, jugadores y técnicos hemos compartido vestuarios y siempre es un aliciente bonito cuando se compite. Cordialidad en todo momento, es un deporte y parte de él es entender el respeto por el rival, ya que sin él no habría partido.

Sabíamos que el tapete rápido iba a condicionar un partido loco de ida y vuelta sin que nadie pudiese hacerse con el control y manejar los tiempos de partido, circunstancia en la que nos venimos especializando partidos atrás, y para ello entrenamos sus diferentes situaciones.

Con ello, salimos a morder sin tregua, a buscar la portería adversaria sin especulaciones, sabiendo del desgaste que ello ocasionaría, y para ello teníamos a Alfonso, Peris, Nico y Guzmán preparados en el banquillo para dar el relevo cuando el devenir del partido lo requiera. Salimos con la presión que iniciaban los tres de arriba Iván, Prades y Pallarés, acompañados escalonadamente de la medular compuesta por Luis, P. Ramón y Javi, teniendo en las alas a Hugo y el capitán Garrido, cerrando la defensa Héctor y Manel, y echando el cerrojo en el arco a un enchufadísimo Natxo, atento a todos los balones a la espalda.

Como era de esperar, este ritmo frenético, llevó a ocasiones para ambos combinados durante toda la primera mitad, abriendo la lata los nuestros con un centro raso de Pallarés para que Prades desviara con el interior donde no pudo llegar el meta de los locales en el minuto 17. Se ponía de cara, pero, no estaba para nada cerrado dadas las circunstancias. Así pues, más box to box hasta el borde del descanso, un saque de banda rápido de Garrido para pillar desprevenida a la defensa rival llega a Pablo Ramón que levanta la cabeza y ve el desmarque de Prades a quien envía un centro medido para que éste se deje llevar, improvise, y desate la locura midiendo los tiempos con una chilena por la escuadra que toca larguero y dentro sin que el guardameta llegue siquiera a poder reaccionar. Cubo de agua fría para las locales que estaban intentando el empate, y subidón para el Carcaixent que llegaba al intermedio con una ventaja de dos goles.

Reanudábamos el encuentro sin cambiar un ápice de filosofía de juego, ritmo agresivo en campo rival, porque no podíamos tener la pausa con balón, así que solo cabía continuar agitando el árbol a ver que más podía caer. Ellos arriesgaban con juego directo y cada vez que no terminaban la jugada, contraataque nuestro que era parado con amarilla que iban repartiendo, sobre todo con algunas entradas a Pallarés que por fortaleza y suerte no acabó lesionado. Llegábamos, pero, no acabamos de encontrar el tercero. Introducimos gente de refresco, siendo a la hora de partido Alfonso por Iván que se dejó todo en el campo, y al 65 a Peris por Javi quien no cesó de cortar balones y facilitar juego en la medular. Y con la última tanda de cambios preparada para dar entrada a los debutantes Guzmán y Nico, anotó Prades el tercero con un desmarque de ruptura vertical a quién Pallarés envío pase en profundidad para que sólo delante de la salida del portero definiese a un ladito. Minuto 80, quedaban 10+4 de añadido para jugar con mucha ilusión los 2 refuerzos de la jornada, dando descanso a Prades ya vaciado y con amarilla, y al capitán Garrido que cedía el brazalete a Rubén.

El partido se había roto, pero, aún le quedaba mucho por decir al combinado local, quien en uno de sus arreones consiguió provocar un penalti para intentar reducir distancias. Pero… Hoy no. Hoy no estaba Natxo no, lo que había en esa portería era un muro! No solo estuvo el encuentro atajando varias manos abajo a disparos rasos con césped mojado, sino que además miró a los ojos a Aliño, y le atajó en dos tiempos un penalti raso y centrado para coronarse.

Ni un minuto pasó cuando esta vez fue a Pallarés a quien derribaron en área rival para señalar un penalti, que Héctor con mucha confianza asumió y con tiro potente aseguró dentro para poner el cuarto en el marcador. Acabando con las esperanzas del Alberic.

Aún hubo tiempo para un par de jugadas al espacio, en las que nos sobraban piernas para aprovechar, y que, en una de ellas, Pallarés se planta delante del portero, lo encara, y espera que llegue Luis para que él la empuje. Bonito gesto para acordarse de quien siempre las regala.

Agradecimientos a todos los seguidores que se desplazaron para animar y dar apoyo al equipo, a Anna Roselló que estuvo grabando las mejores jugadas, a los lesionados que nos dieron fuerza desde casa y esperamos pronta recuperación, entre ellos Marc Muñoz para quien era su partido especial, y al equipo y cuerpo técnico que ponen todo de su parte para el trabajo de la semana se vea en cada jornada.

Despedimos el 2021 con una posición cómoda y con la ilusión de seguir mejorando para lo que queda de liga en 2022.

¡Felices Fiestas!

Titulares:

Natxo Bataller (PT), Alberto Garrido (C), Manel Canet, Héctor Máñez, Hugo Hernández, Javi Hernández, Pablo Ramón, Luis Torres, Rubén Pallarés, Iván Tormos, y Pablo Prades.

Suplentes:

Alfonso Prats, Marc Peris, Guzmán Mateu, y Nico Camarena.

Sustituciones:

61’ Alfonso por Iván.

65’ Peris por Javi.

80’ Nico por Prades.

80’ Guzmán por Garrido.