Este equipo vuela!

Se extiende la racha de resultados positivos de nuestro Juvenil A, que nos está llevando a emerger en la clasificación lejos de la posibilidad de descenso.

En el transcurso de la semana, el equipo ha tenido que adaptarse a las nuevas directrices e ideas que ha traído consigo el nuevo cuerpo técnico, entre los que se encuentra, por una grave lesión en la rodilla que le lleva apartando del terreno de juego desde el partido contra el líder de la categoría, cuando después de haber anotado el 1-1 en el marcador al ejecutar una pena máxima, llegó el fatídico minuto 27 de juego, y un mal gesto que afectó indirectamente a su articulación femorotibial, y por la cual deberá pasar por quirófano, nuestro querido capitán Salvador Enrique Oltra Ferrús. Quien sigue exhibiendo sus dotes de liderazgo y apoyo ahora como tándem con David Canut (Coordinador de F11), y con la gran colaboración de Juan Antonio Timor en las sesiones, así como agradecer a Salvador Ferrer su plena predisposición para ejercer de delegado de campo en los partidos como locales.

Novedades que no vienen más que a enriquecer y dar pinceladas de otro punto de vista a un excelente trabajo realizado por el anterior equipo de profesionales formado por Xesco Ortiz, Adrián Guillem y Fabio Diglio, y a quienes se les desea la mayor de las suertes en sus nuevos proyectos.

Con vistas a mantener la buena dinámica con la tranquilidad que dan el margen de puntos conseguido, se ejecutaron dos sesiones para aumentar la iniciativa en el juego y potenciar las acciones a balón parado.

Con ello se propuso un inicio de partido con el sistema 1 – 5 – 3 – 2, que nos permitiera una salida de balón fluida con fáciles conexiones con nuestro poblado medio campo para dar tiempo a nuestros carrileros a sumarse al ataque y pudiesen lanzar centros a la espalda de los rivales para la afinada delantera.

Se dieron los primeros 10 minutos de juego en que ni el cuadro local ni el Sedaví (cerca de la zona alta de la tabla) tomasen ningún tipo de ventaja sobre la posesión del esférico, prueba de la intensidad y ambición con la que se presentaron al encuentro ambos equipos.

El Carcaixent consiguió a mantener el balón continuadamente sobre el cuarto de hora de partido, y con la confianza que supone ello, y suprimido el miedo al error, empezó a mostrar su personalidad para explotar toda la calidad de cada individuo al servicio del colectivo. Fruto de ello, minuto 32, después de una larga descarga de paredes llega la pelotita a Rubén Pallarés dentro del área para que en una baldosa elimine a dos rivales, levante la cabeza y le regale un caramelito a Ayman Arguigue para que defina dentro del área pequeña.

Los de casa empezaban a plasmar el sistema a la perfección. Marc Muñoz iniciaba en corto desde la portería con la bien conectada defensa formada por Bernat Talens, Héctor Máñez y Manel Canet, quienes basculaban con los incansables carrileros Alberto Garrido y Guillem García, para poder conectar con los medios Pablo Ramón, Josep Salom y Rubén Pallarés que no paraban de permutar posiciones para liberarse de marcas, para recibir y conectar con los dinámicos delanteros Javier Quintana y Ayman Arguigue. Y acabándose la primera parte, entró en escena la pizarra, al saque de una falta lateral de Pallarés para que los compañeros aclaren el camino a Manel que no perdona y cabecea al interior de la red, para irnos con el 2-0 al descanso.

Durante el descanso se recalcó lo pasado en la ida, donde el Sedaví fue capaz de empatar la misma diferencia en el marcador, y el presente nos daba una nueva oportunidad para aprender de los errores. Realizamos el cambio de Salva Pascual por Guillem por lesión en el tobillo, y mantenemos el dibujo moviendo algunas piezas.

La segunda parte tuvo 5 primeros minutos de empuje por parte de los visitantes, que supimos neutralizar juntando líneas sin escatimar esfuerzos en cerrar espacios y líneas de pase, para lanzar potentes contraataques.

Pasada esta avalancha en la que no podían llegar a las inmediaciones de nuestra portería, sin conseguir el más mínimo peligro, el equipo volvió a hacerse fuerte mediante el control de la posesión y por tanto de los tiempos de partido. En el minuto 60, ya con el rival cansado y desesperado en buscar recortar en el marcador, sumando muchos efectivos en ataque, recupera Muñoz para hacer gala de su privilegiado desplazamiento a un Ayman que entre 2 defensores gana la disputa del balón, se la baja y asiste en profundidad para un Quintana que aguanta la embestida de su marca y define con la izquierda con la precisión de su pierna hábil.

Entró Marc Lozano para dar frescura en ataque y que no cesase nuestra presencia ofensiva, por un sobrecargado Pallarés, y tuvo ocasiones para aumentar la cifra en el casillero.

A todo este magnífico partido sólo le quedaba la guinda para que fuese redondo, y como destinado a ello, a grandes momentos, Ayman, tocado el minuto 77, un tiro libre a 32m de la portería sur de Els Quatre Camins, no lanzó, no ejecutó, ni siquiera disparó, más bien catapultó un misil que superó la barrera y entró como una exhalación por la escuadra corta defendida por Mario Perona quien sólo pudo tocar el balón para recogerlo del interior de la meta.

Finalizó el encuentro sin incidencias, cordialidad en los banquillos, y los protagonistas agradeciendo el apoyo de sus seguidores.