Despedida de la temporada y de la magnífica generación del 2002

La temporada de nuestro Juvenil A llega a su fin, con una última jornada en casa que no deja indiferente a nadie, ya que se mostró un juego alegre y ofensivo que divirtió a los espectadores que tuvieron el gozo de poder dar un último adiós como juveniles a una parte de una generación del 2002 que tanto ha dado a nuestra escuela, a falta de despedir a los que se integran en Juvenil B y Juvenil C, y los que por lesión no se pudieron despedir vestidos de corto.

Mucho dejan en nuestras vitrinas y en nuestra memoria, esta quinta, de los que tenemos el placer de contar en el equipo con el capitán Josep Salom, con el ahora segundo entrenador Salva Oltra por grave lesión, el aguerrido Guillem García, el hombre de hielo Marc Lozano, el rey del vestuario Rubén Hervàs, el motivador Bernat Talens, y los que no han podido estar todo lo que hubiésemos deseado en el verde por lesión como el Tigre de Rafelguaraf Cristian Escrivà y el mago Kike Herrera.

Al margen de ello, el partido se dominó desde un principio mediante la posesión en campo propio, sin ningún tipo de prisa, asegurando pases al pie, para ganar confianza y que psicológicamente fuese soportable la sensación térmica que superaba los 30º dentro del césped artificial, desesperando al rival y permitiéndonos encontrar espacios que penetrar para poder finalizar. Así como incentivar a lanzar de fuera del área a un equipo que ya salió cerrado de inicio. Fruto de un intento de la frontal por disparo centrado y potentísimo de Pallarés llegó el primero en minuto 37, abriendo el camino por donde se podría hacer daño, el carril central. Antes del descanso, Bernat Talens, descargando paredes con sus compañeros desde la zaga hasta la cocina con el balón por dentro se cocinó y remató un balón que puso el segundo en el marcador, dando una clase magistral a futuras generaciones de cómo un defensa puede ayudar a generar superioridades en todas las líneas.

A escasos minutos de la segunda parte, el ya magullado Rubén Hervàs, se hizo una pequeña torcedura de tobillo que le obligó a retirarse entre los aplausos de un público entregado a despedir a sus más veteranos, para dar entrada al cadete corberano Luis Torres, que debutaba en la categoría juvenil preferente sin ningún tipo de nervio que le impidiese mostrar sus grandes virtudes con el esférico.

El equipo continuaba a lo suyo, tener la posesión y atacar posicionalmente, combinando rápido en los metros finales para que primero Lozano para que Ayman la empuje, y después el recién incorporado Alejandro Furió por Rubén Pallarés, regalase a Lozano el cuarto en el marcador.

Al mismo tiempo que Alejandro, se incorporó para debutar otro cadete, Borja Vázquez, esta vez, cadete de primer año, con la ilusión que debe de tener alguien que lo hace sabiendo que todo lo que haga va a ser admirado. Con ello, se muestra que el relevo de los juveniles está asegurado con prometedores talentos que no paran de emerger.

Fruto de la relajación encajamos dos goles, pero, no sin antes cerrar el casillero local un inspirado Furió que cogió un rechace dentro del área.

También debutó como jugador el portero Miquel Torres, que por molestias en la muñeca no podía ejercer en su posición habitual y el partido permitió que pudiese disfrutar de unos minutos como jugador, teniendo un par de ocasiones para anotar.

Los participantes fueron:

Titulares: en la portería el ya recuperado Marc Muñoz recuperando el ritmo perdido, la línea de 3 compuesta por Bernat Talens como líbero que da coherencia a la basculación, Rubén Hervàs con sus recursos técnicos para salir de la presión rival jugando a pierna cambiada, y el descubrimiento del final de temporada como central, Pau Francés, que estuvo soberbio en el robo y salida de balón. Los carriles para los incombustibles Alberto Garrido y Guillem García. El doble pivote en medio campo para el poso y liderazgo de Josep Salom, y su omnipresente escudero Pablo Ramón que consiguió completar el partido sin amarilla, dando muestras de que cada vez hace todo mejor. De tricuartista salió para dirigir los ataques un afinado Rubén Pallarés, lleno de la confianza, a gusto dentro del campo, y con ganas de divertir a los presentes enlazando con los dos delanteros que coordinaron a la perfección el juego de espaldas y pausa de Marc Lozano con la ocupación de los espacios de Ayman Arguigue.

Suplentes: de portero suplente, sin posibilidad de ejercer como tal por las molestias descritas anteriormente, se encontraba Miquel Torres. Así también, para dar descanso al medio campo y tener la posesión disponíamos de Luis Torres, para abrir el campo por bandas a Borja Vázquez, y para dar frescura y trabajo en ataque a Alejandro Furió.

Partido completo para despedir la temporada dejando buen sabor de boca, y motivar a los presentes a construir un nuevo proyecto.