PARTIDO MARCADO POR UN ARBITRAJE DESAFORTUNADO

El Gandía salió con mucha fuerza en los primeros minutos encerrando al Cadete B en su campo, un cadete B que se presentó con bastantes bajas pero con la ilusión habitual que caracteriza este equipo. El conjunto local se defendía con mucho orden ante un Gandía muy físico que jugaba colgando balones continuos al área buscando segundas jugadas y balones divididos que por su físico iban ganando, además provocaron muchas faltas cerca del área que resolvió el conjunto local con solvencia, a pesar de la rigurosidad del árbitro que mostró tarjeta amarilla a Xavi y Oscar por acciones que contempla el reglamento pero que no suelen acabar en amonestación en estas edades.

En el minuto 28, en un balón largo, su delantero centro, en posición muy clara de fuera de juego, resolvía un dos contra uno ante Peris.

Tres minutos después, Pablo Ruiz, botaba una falta que sorprendió al meta del Gandía y ponía el 1-1 en el marcador. Este gol animó a los chicos del cadete que se sacudieron el dominio del Gandía y tuvo un par de oportunidades para adelantarse en el marcador pero la fortuna, esta vez sin fortuna.

La segunda parte empezó con un riguroso penalti a los 2 minutos a favor de los visitantes que resolvió Peris con gran acierto, esta jugada espoleó a la U.D. y jugó sus mejores minutos.

Pero otra vez, en claro fuera de juego, el Gandía se adelantaba en el minuto 51 tras un gran disparo respondido con una gran parada de Peris que desvió el esférico al larguero siendo rematado el rechace por el extremo derecho del Gandía en claro fuera de juego como ya comentado. Los chicos del cadete ya no tuvieron fuerzas para buscar la igualada y llegó el tercero, en el minuto 61, en uno de los numerosos saques de esquina que tuvieron en los visitantes en esta segunda parte.

El equipo local quiso reaccionar pero la expulsión, muy rigurosa, de Oscar en el minuto 63, dejó a los locales muy mermados para poder remontar el resultado adverso, pero que sí tuvo coraje para defender su portería y evitar que el Gandía ampliase su ventaja.

Sin que sirva de excusa para nada, el hecho que el árbitro no tuviese su día, tema que puede ocurrir ya que todos estamos sujetos a equivocaciones, pudo influir en el resultado.