Partido duro, contra un rival superior al que ya conocíamos y sabíamos de su potencial y contra el que no hemos podido hacer más que aguantar las acometidas y luchar contra las continuadas oleadas que hemos recibido.

El partido ha comenzado como esperábamos, el equipo rival se ha adueñado del balón, pero no nos hemos achantado. La mala fortuna nos sonríe y en una jugada a los pocos minutos de iniciar el partido un despeje que debería haber ido directo a banda se ha quedado muerto y lo ha aprovechado el equipo rival para realizar un contraataque 1 vs 1 contra nuestro Andreu que poco ha podido hacer. Si sabíamos que iba a ser difícil se ponía peor la situación, pero este equipo se caracteriza por la lucha constante y eso hemos hecho, luchar. Con el paso de los minutos y los cambios en el equipo hemos encontrado una brecha en el equipo rival con la aparición desde el banquillo de Álvaro Talavera, que ha sido un auténtico puñal durante todo el partido. Con las ocasiones justas en la primera parte, el equipo rival ha conseguido abrir una brecha de dos goles antes del descanso.

Con todo en contra, el calor que hacía hoy y sabiendo que quedaban 25 minutos, hemos intentado arengar a los jugadores, sacar esa vena de gladiadores que tienen e intentar despertar esa rabia interna para luchar contra un muy buen equipo. Hemos salido al descanso lanzados arriba, aunque nuestros intentos de atacar caían en saco roto, y el equipo rival se ha hecho dueño y señor del partido. Pese a los esfuerzos, no hemos podido evitar la sangría de goles que han ido cayendo durante la segunda parte por medio de su mejor jugador que, con un chut potente, ha conseguido batir a Andreu en varias ocasiones sin que este pudiera hacer más.

Casi al final del partido, y con la relajación del rival, hemos podido apretar algo más y conseguir acercarnos al área rival, haciendo que la grada se activara un poco más. Hoy no hemos obtenido el premio del gol, pero estos nanos demuestran partido tras partido que son un equipo fuerte, que son amigos, y que son compañeros, sin importar el resultado. Así como el grupo de padres que están detrás de ellos demuestran que valores les están inculcando, y siempre permanecen con una sonrisa y un bonito comentario para los jugadores y el cuerpo técnico.

El trabajo está, la confianza está, las ganas no faltan, y el apoyo es incondicional. La moneda está cayendo en cruz este inicio de temporada, pero antes o después nos caerá de cara, y volaremos.

¡¡¡¡¡¡¡1,2,3, Carcaixeeeeeeeent!!!!!!