Partido que se disputaba en casa de uno de los equipos punteros de la liga, una escuela que sabemos del potencial que presenta y que así nos lo hizo saber nada más entrar al campo.

El partido se desenvolvió con dos partidos diferentes dentro del mismo partido. La primera parte fue de claro dominio del equipo local. Los jugadores de segundo año que presentaban en su alineación eran potencialmente superiores, y ejercieron de detonante para desequilibrar el partido a su favor. El equipo se vio superado en todas las líneas, y pronto llegaban las envestidas del rival. No fueron nuestros mejores 25 minutos y la frustración se palpó en el ambiente. Los goles iban cayendo, incapaces de evitarlos, la fuerza rival y la potencia de disparo hacía que disparos lejanos desde casi medio campo llegaran al fondo de la red a una altura inalcanzable para nuestro Andreu que poco más podía hacer que sacar balones del fondo de la red. La frustración, la desigualdad y la rabia, se convirtió en una imagen de equipo desestructurado, sin saber muy bien que hacer desde el banquillo para frenar aquello, y dentro del campo se vio el equipo roto y con actitudes que no representan el equipo que realmente somos. Al descanso un 4-0 que reflejaba la superioridad del rival y la mala primera parte que habíamos realizado.

Al descanso, se pusieron los puntos sobre las íes, se dejaron las cosas claras y se recalcaron los valores que nos hacen ser mejores, compañerismo, esfuerzo, trabajo, respeto…, y convertimos la rabia y frustración en ganas de demostrar y luchar contra todo y contra todos.

Una segunda parte impecable en cuanto actitud y esfuerzo, en la que, sí que gozamos de varias ocasiones que desafortunadamente no conseguimos materializar, fue el vivo reflejo del equipo que somos, y queremos ser. Mantuvimos la cara al partido en la segunda parte, el rival nos daba más espacios, y supimos encontrar huecos para llegar a la portería rival. El partido finalizaba de nuevo con castigo para nosotros, en otro disparo lejano, que acababa con el 5-0 definitivo.

Siempre nos quedamos con lo positivo, y no hay mayor orgullo que ver como tus jugadores entienden que pese a no poder llevar a cabo el plan de la semana, pese a la frustración y la rabia, y pese a luchar contra cosas que se nos escapan, el esfuerzo, la lucha, el compañerismo son seña de identidad de padres, jugadores y cuerpo técnico. Agradecido a cada uno de los que estuvieron animando durante todo el encuentro, y agradecido a cada uno de mis jugadores por el esfuerzo de la segunda parte para demostrar el equipo que son.