PARTIDO CONFUSO

No se consiguió puntuar en un partido muy marcado por las decisiones arbitrales que fueron totalmente determinantes, y que pisaban cada intento de emerger en un partido en el que conseguimos empatar hasta en dos ocasiones.

Salíamos al verde del Venecia con la ilusión de y competir con el líder de la liga y arrebatarle los tres puntos. Eso tiene dos caras, la de la concentración en cada acción y la de que los nervios no nos dejen jugar con claridad, y esta última situación se apoderó de nosotros, que no podíamos más que sacar agua para no ahogarnos en el constante acoso y derribo de los locales sobre nuestra portería. En la jugada menos trascendental cometimos un inocente penalti que ejecutaron a la perfección para abrir el marcador y romper el partido. Parece que ese fue el punto de inflexión que supuso nuestra reacción y meternos en el encuentro, pues adelantamos líneas y sin nada que perder fuimos al ataque, consiguiendo el empate en un cabezazo de Prades al rechace de una falta central golpeada por Luis, justo antes del descanso.

Para la reanudación se realizó un cambio, el de Pablo Ramón por Marc Peris, que con tarjeta, estuvo al borde de ver la segunda antes del descanso.

Se igualaba el partido con ataques con respeto por ambas escuadras, hasta que llega un balón franco dentro del área pequeña para el Alzira, marcando a placer. Errores nuestros en las vigilancias defensivas. No pasa nada, el equipo se vuelve a levantar y en dos minutos Prades recibe un balón botando escorado en banda izquierda para que con el exterior de su pie derecho se inventase un golazo a la escuadra larga. Estábamos ahí, dispuestos a llevarnos el partido, pero sin tiempo para nada, en una jugada en la que recibimos hasta tres faltas, cambian la orientación del juego para que al borde del área reciba el delantero del Alzira y aguante el balón hasta caer, interpretando el árbitro falta. Falta en la que no estamos metidos y encuentran un hombre solo dentro del área que con tiro cruzado nos vuelven a meter por debajo en el casillero. Muy duro golpe después de haber remado tanto.

Había que levantarse, e introdujimos hombres de refresco como Óscar, Salva y Fernando por Hugo (hoy capitán), Pallarés y Javi. Tuvimos ocasiones claras, con hasta dos penaltis muy claros que no quiso pitar el colegiado, y sí pitaba cada disputa de balón en favor de los de casa, además de anularnos el que hubiera sido tercer gol de Prades por un inexistente fuera de juego que nos hubiese metido de nuevo en la lucha por puntuar. Para más inri, nos anotan el cuarto gol en un clarísimo fuera de juego en un contraataque, tirando la toalla el equipo, y ya fuera del partido, con un caos táctico, recibimos el anecdótico quinto gol cuando ya estábamos muertos.

Mucho que trabajar, mucha actitud por parte de cuerpo técnico y jugadores que debemos mejorar, y a partir del martes empezamos nueva oportunidad.