Mucho fútbol, injusto resultado

En un partido en el que los nuestros hicieron todo lo que se debe hacer en este deporte, y para disfrute del espectador, pero, situaciones concretas fueron determinantes para que los locales se llevaran 3 inmerecidos puntos.

Tarde fría en el Polideportivo de Sedaví, dónde el césped nuevísimo invitaba al fútbol de toque y dar protagonismo al equipo con más calidad.

Pues así se planteó, con la vuelta al pivote defensivo con dos interiores, manteniendo el sistema 1-4-3-3, y con la idea de tener el balón para poder incorporar laterales y canalizar juego, alternado con balones a la espalda de la defensa rivales a los desmarques de ruptura. Con una alineación inicial compuesta por Marc Muñoz, Alfonso Prats, Manel Canet, Héctor Máñez, Hugo Hernández, Javi Hernández, Pablo Ramón, Luis Torres, Alberto Garrido (capitán), Iván Tormos y Marc Peris. Además de los que tendrían protagonismo partiendo del banquillo Salva Pascual, Fernando Serra y Rubén Pallarés.

Una primera parte en la que el equipo rival se dedicaba a recuperar en su propio campo y lanzar balones larguísimos para sus 2 delanteros siempre en claro fuera de juego, acciones que no siempre se señalaban, y fruto de uno de esas acciones, llegó el primer gol del Sedaví recibiendo un centro solo dentro del área su enrachado delantero.

Nosotros las tuvimos y no las aprovechamos para reducir distancias antes del descanso. Encontramos el agujero por su banda izquierda, donde sí fructificaban nuestras rupturas, y aprovechamos la media parte para incidir en ese espacio partiendo de la tranquilidad con la posesión del esférico.

Reanudamos el encuentro con la vitalidad y coherencia con balón para que se sucedieran las ocasiones, con un control absoluto del encuentro solo entorpecido por las continuas pérdidas de tiempo, simulaciones de lesiones y desmesuradas faltas que nos propinaban los locales, quienes se veían desbordados por nuestro aplastante juego. Entraron los tres recambios por turnos, arriesgando al quitar a defensores como Hugo y Alfonso para que entraran arriba Fernando y Rubén, y más tarde por si había alguna lesión o contratiempo, entró Salva por Javi para ocupar mismo rol hasta que pasó atrás con Manel para lanzar a Héctor arriba, con un 1-4-4-2. Todo era favorable para que se diese la remontada, el equipo lo merecía, era superior y lo sabía. 2 penaltis clarísimos no señalados y cero tarjetas por las duras entradas recibidas, dieron vida a los locales, quienes aprovecharon que nuestro equipo apuraba los últimos minutos para encontrar el premio del gol, lanzado arriba, para en un córner tener superioridad numérica, y con mucho acierto, cabecear el segundo en el descuento y matarnos.